SEVILLA- BODEGAS GAVIÑO (LA PAÑOLETA)

Ocho de diciembre, día festivo y buen tiempo para la práctica ciclista. Nico y yo nos decidimos a coger la bicicleta con la condición de volver a hacer la locura de la otra vez, realizar una ruta larga sin estar provisionados.

Tras una noche aciaga por la tos que no me dejó descansar, no impidieron mis ganas por volver a conducir la bicicleta. Tras desayunar mi tostada, me vestí para la ocasión, esta vez me puse una camiseta interior térmica pues hacía frío y prácticamente como la última vez, con el añadido de ponerme un maillot fino de manga larga. Iba con cuatro prendas para resguardarme del frío.

Tras preparar la bicicleta estrené una mochila acolchada para la espalda para transportar más agua durante el camino, ya que un solo bidón puede hacerse corto, pues no estaba claro, lo que íbamos hacer, en principio como aún estoy delicado con la salud sugerí que hicieramos un paseo tranquilo, pero como siempre una vez que uno empieza a pedalear, no se acuerda de los males padecidos.

El punto de encuentro sería de nuevo la entrada al muelle de Las Delicias, sobre las 11:00 de la mañana.

Salí sobre la 10:20 horas de la mañana hacia ese punto de llegada para encontrarme con Nico. Hacía un recio frío que niveló la temperatura en 10 ºC. De mi barriada tomé por la Calle Poeta Benítez Carrasco y giré por la Avenida de la Paz hasta encontrarme con el edificio Viapol, seguí por Avenida San Francisco Javier hasta Eduardo Dato para llegar al Puente de Bomberos. Quedaba por completar el calentamiento arrivar a Mendéndez Pelayo y dirección Jardines de Murillo hacia la Fábrica de Tabaco, Hotel Alfonso XIII y Palacio San Telmo. Lo último, Paseo de las Delicias hasta llegar al muelle.

Como no tenemos mapa, ni gps para marcar la ruta, nos serviamos con nuestra propia cabeza y sentido de orientación para poder circular, decidimos ir a Camas y mirar nuevos caminos.

Nos fuimos dirección norte hasta llegar al puente de Isabel II, frente al Palacio de San Telmo, lo pasamos y bordeamos la Plaza de Cuba hasta llegar a la Avenida de la República de Argentina, una de las arterias más importantes de la ciudad hispalense que divide las barriadas de Los Remedios y Triana.

La avenida termina en el Parque de los Príncipes, aunque se considera parte del Barrio de Los Remedios, se utiliza para diferenciar al barrio de Triana, quedando al norte de esta vía y al sur Los Remedios. Es una calle muy comercial, donde está la Consejería de Empleo, Innovación y Desarrollo, y se encuentran dos estaciones de metro, Plaza de Cuba y Parque de los Príncipes.

Al final de esta avenida giramos al norte o a la derecha según la posición de esta foto continuando por López de Gomara, y por su margen izquierdo paramos por la Avenida de Coria, la avenida que divide el Barrio de León con la Ronda de Triana.

Para el que le guste el placer de los sabores de una marisquería, una de los más célebres de Sevilla, es Mariscos Emilio. Se trata de un restaurante situado en un antiguo cortijo sevillano del siglo XVII y restaurado en 1.986, llamado “La Torrecilla”. Su nombre se debe a Emilio Guerrero Poyato, quién comenzó en el negocio vendiendo mariscos en un canasto. En cambio, fue su hijo Antonio Guerrero Camargo quién tuvo la visión empresarial de ampliar el mercado, creando puntos de venta, a partir de los años 70. Sus productos se acompañan con marca de cerveza Cruzcampo. (Fuente http://www.mariscos-emilio.com/historia.php)

Al final de la Avenida de Coria hay un parque y al pasarlo una rampa en subida de zig zag que desemboca en una carretera nacional conocida como Muro de Defensa, que enlaza con la Ronda de Circunvalación SE-30.

Desde esta vista, en primer término está el Charco de la Pava, en proyecto como futuro parque y al fondo El Aljarafe.

Según mis investigaciones, el Charco La Pava, era una antigua venta a la salida de Sevilla, se llegaba a ella, si tomabas la dirección  San Jacinto-Avenida de Coria, pero lo cierto es que a esta zona que discurre entre la mencionada carretera Muro de Defensa y el margen izquierdo del Guadalquivir, los sevillanos ya se han acostumbrado al nombre, sino muchos habrán escuchado los aparcamientos del Charco La Pava en feria, el mercadillo del Charco La Pava, el parque dunar Charco La Pava o el Centro Deportivo Charco La Pava.

La verdad es que esta zona, la prensa española con las inundaciones de 1951 la llamaban la Vega de Triana, pero bueno como en Sevilla se están tomando muy a pecho eso de cambiar los nombres de la calles por la Ley de la Memoria Histórica, lo mismo cambian el nombre de nuevo a esta zona. Todo queda a manos de los dirigentes locales.

Dentro de este área hay viales para vehículos de motor este sale a la Torre Mapfre.

Justo cerca de la Torre Mapfre en la acera con entrada a Sevilla Calle Odiel salida A-49 con Avenida Carlos III (Parque de la Cartuja), hay una baldosa que indica el inicio (kilómetro cero) del Camino de Santiago por la Vía de la Plata.

Salida de Sevilla dirección Aljarafe hasta que se nos acabara el acerado por el que circulábamos.

Terminado el acerado de tránsito tocaba ir por terreno de tierra,  y bajamos la pendiente próxima al Corredor Metropolitano Fase II.

Como no somos profesionales del deporte, preferimos bajarla a pie para evitar cualquier posible caida. Primero la bajó Nico y luego el fotógrafo que les redacta el relato. La bajada se hizo sin dificultades.

Esta era la mencionada pendiente. Arriba vemos el viario por el transitamos para llegar hasta este lugar.

Abajo nuestra posición se situaba junto al margen occidental del río Guadalquivir. Junto a él y en paralelo discurría la vía que trazaba el Corredor Verde del Área Metropolitana de Sevilla en su fase II.

Iniciamos la marcha camino al borde del río arriba por el Corredor Verde, al fondo el Estadio Olimpico. La vía está  habilitada para tránsito por ciclistas y caballistas.

Cuanto más avanzaba en la dirección que seguíamos,  la vía estaba más deteriorada por la lluvia y el barro y surcada por huellas de las herraduras de los caballos, también por la cantidad de hojas caducas y ramas caidas de los árboles ribereños como los sauces, chopos y álamos.

Seguimos este camino para tener una idea de su longitud pero a la altura de un puente ferroviario, una vez pasado, llegamos a la Finca El Alamillo, pusimos fin a nuestro rumbo del norte. Volvimos por otra vía contigua y mejor acondicionada que la anterior. Desde allí, se divisan los cerros donde se sitúan las ruinas romanas de Itálica, y las poblaciones de Santiponce y Camas.

Seguimos curso del Guadalquivir abajo donde justo antes de la Ronda de Circunvalación SE-30, giramos por un camino dirección Camas.

El camino era una encrucijada. Por un lado seguía a Santiponce y por otro a Camas. Tamabién enlazaba otro que venía de Sevilla y que era muy utilizado por los peregrinos que iniciaban el Camino de Santiago por la Vía de la Plata.

Nosotros tomamos el situado más al Oeste, el camino del Cenizo que terminaba en Camas. El terreno era una superficie llana y al fondo se divisaba edificios de la ciudad camera.

Las lluvias pasadas hicieron que este camino de entrada a Camas estuviese mal acondicionado por lo que había que pasar con mucha tranquilidad por las cunetas y orillas del camino, para no  llenarnos de barro o quedaramos atascados en él.

Terminado este camino entramos en Camas por el Campo de Fútbol Isidro Reguera, que es la tapia a la izquierda de esta próxima imagen.

Avanzamos hacia el núcleo urbano y dimos a parar a la calle Baleares, pero para evitar el casco urbano que podía hacer que nos perdieramos giramos a la derecha en dirección Ronda Este para rodear Camas y transitar hacia La Pañoleta, nuestro destino final.

Curiosamente Nico que iba más adelantado le habían parado tres cicloturistas, dos chicas y un chico, que le preguntaron donde quedaba la Ruta del Agua, cuando me acerqué reconocí al chico porque resultaba ser de Arroyomolinos de León, lo saludé. Le comentamos que era una ruta que queríamos hacer en un futuro y que solo la habíamos mirado en páginas webs, por lo que no le sabríamos a indicar muy bien, aunque una de las chicas tenía unas indicaciones de paso, donde comentó que uno de los puntos era llegar a Castilleja de Guzmán. Entonces como recordamos que no hace mucho subimos por la cuesta de Camas que conduce a ese pueblo nos ofrecimos a acompañarles hasta el inicio de la cuesta  para que fueran por allí.

Fue entonces, cuando desde la rotonda que unía la ronda de circunvalación SE-30 con la antigua carretera a Gijón, con la Nacional 630, los cinco nos dirigimos por Calle Mercedes de Velilla, continuando por Santa María de Gracia y José Payán, después nos dirigimos al Cruce donde les indicamos que había un carril bici y que esa carretera llega hasta Castilleja de Guzmán.

Una vez nos dejaron los chavales, nos fuimos desde allí hasta La Pañoleta, allí estaba nuestra meta del día antes de volver para casa. La venta Bodegas Gaviño. Para llegar tomamos por la carretera a Gijón y por la Calle Poeta Muñoz San Román, la calle terminaba en un rotonda con salida a La Pañoleta, donde al final está nuestro destino.

Las Bodegas Gaviño fueron fundadas en 1724, es una típica tarbena de antaño que conserva el rancio pasado en su interior. Cuando te arrimas a su alta barra de madera el cuerpo no te pide otra cosa que tapas sevillanas acompañadas de un vinito. Nico se pidió un vasito de mosto como premio por cumplir con la ruta, yo me pedí un tinto de pitarra.

La venta adornada con antiguos carteles de corridas de toros o bailaoras de flamenco, le daba su toque personal andaluz.

No pude con la tentación de pedirme una tapa para complacer mi sentido del paladar, pedí para acompañar el maridaje de mi vinito una tapa de carne mechada, servida con toque de sal y aceite sobre papel de estraza, quedó ubicada con la barricas como fondo.

Y repetí, porque los buenos momentos si se viven más veces se recuerdan mejor, estaba vez lo acompañé de queso viejo.

Tras la toma del aperitivo, compré un litro de mosto, el mismo que tomó Nico, para cargarlo en la mochila y llevármelo a casa.

Iniciamos el regreso, el reloj también corría y había que estar para las dos de la tarde en casa, montamos en nuestras bicis y rodamos en dirección a Sevilla por la calle Molino Arrocero, y giramos dirección Sevilla, por la calle de la Montaña. Dejamos atrás Camas, pasando por el puente que la une con La Cartuja, recorriendo por Juan Antonio Vizarrón, Inca Garcilaso de la Vega, Francisco de Montesinos y Camino de los Descubrimientos.

Abandonamos La Cartuja por su pasarela hasta llegar a la Avenida de Torneo, tomando dirección Puente de la Barqueta para despedirme de Nico que tenía que dirigirse a San Jerónimo.

Yo, en cambio terminé mi ruta por Resolana, Macarena, Ronda de Capuchinos, María Auxiliadora, y girando a la izquierda por José Laguillo, siguiendo Kansas City hasta Luís de Morales y continuando por San Francisco Javier y Diego Martinez Barrios. A la llegada del Hotel Viapol Center, sigo a la izquierda por José Saramago y Avenida de La Paz, donde corté girando a la derecha para alcanzar Poeta Manuel Benitez Carrasco y terminar en la Barriada de La Oliva.

DATOS DEL RECORRIDO.

DISTANCIA RECORRIDA.- 32,525 KMS.

VELOCIDAD MAXIMA.- 30,8 KM/HORA.

VELOCIDAD MEDIA.- 13,1 KM/HORA.

TEMPERATURA OSCILANTE.- ENTRE 10ºc -17,2ºc.

TIEMPO TRANSCURRIDO.-  2 HORAS 27 MINUTOS Y 53 SEGUNDOS.

CALORIAS.- 8087,6.

GRASA.- 247,36.

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