RUTA A GELVES

Domingo 22 abril , el mismo día en que se celebra el Día Internacional de la Tierra desde 1970 a iniciativa de los norteamericanos y con el objetivo de tomar conciencia de los recursos naturales de la Tierra y su aprovechamiento y uso logrando un mundo mejor para los nuestross, íba a participar junto con Nico en otra nueva incursión rutera por el Aljarafe.

Si primero fue Camas, posteriormente San Juan de Aznalfarache y luego Santiponce, el turno en esta ocasión iba a ser el más acorde para este marco reivindicativo de conciencia mundial gracias a este día de la Tierra, iba a ser el pueblo de Gelves, sobretodo por sus parajes naturales y parques de alrededor, para reivindicar esa conciencia del Día de la Tierra.

La verdad es que sería una casualidad que coincidiera estos dos aspectos, ya que teníamos previsto ir a Gelves con más antelación, pero entre lluvias y fiestas de Semana Santa no pudiemos ir hasta hoy, precisamente hoy.

El punto de encuentro lo fijamos para las 11:00 horas, con un sol estupendo durante la mañana, salí desde mi barrio en dirección Cardenal Ilundain hasta el Muelle de las Delicias, allí esperaba Nico. Una vez reunido, tomamos la dirección del puente que estaba cerca hacia el Barrio de Los Remedios, continuamos por la ahora Avenida Presidente Adolfo Suarez pasando justo al lado de la Feria de Abril.

La feria es una fiesta de carácter religioso o civil y surgió  a partir de la Edad Media con el auge de las ciudades gracias a la actividad de los negocios y venta de mercaderías de todo tipo de artículos. Se daban en la mayoría de ciudades con una asiduidad semanal o diaria cuando se concertaba el mercado, o la reunión de comerciantes, lo que sí indicar que estos encuentros siempre tenían más un marcado tipo comercial más que festivo. En un principio surgieron para que los comerciantes que no podían proveerse de mercancías en las cercanías pudieran hacerlo en un sitio específico y en una fecha señalada, sobre todo al por mayor.

Al ser tan numerosos los mercados y con el fin de que éstos pudiesen desarrollarse con tranquilidad, hubo de hacerse un código de respeto.

Con el tiempo se fijaron fecha de celebraciones, siendo por costumbre de duración semanal, se organizaron para evitar coincidencias con otras ciudades cercanas y así poder desplazarse de un mercado a otro estos vendedores. Tomaban como inicio para estas ferias, las fechas que mejor coincidían con el buen tiempo.

Alfonso X, “el Sabio”, constituyó para Sevilla a mediados del siglo XIII, dos ferias al año (en abril y en septiembre) con una duración cada una de 30 días.

Los orígenes de la Feria de Abril tal y como la conocemos actualmente datan de 1846 cuando Narciso Bonaplata y José María de Ybarra redactaron una propuesta que llevaron al Cabildo Municipal pidiendo que le autorizaran durante los días 19, 20 y 21 de Abril la celebración de una feria anual.  En marzo de 1847, la reina Isabel II concedió a Sevilla el privilegio de feria, celebrándose un mes más tarde la primera de la ciudad con la duración de los tres días expresados.

El Cabildo Municipal vio que la idea era buena y además estaba secundada por numerosos ganaderos y agricultores. Ahí es cuando comienza la primera Feria de Abril sevillana.

La primera feria ganadera se ubicó en el Prado San Sebastián. Contaba con un total de 19 casetas y fue tan grande el éxito obtenido que pocos años más tarde, en 1850, hubo que separarse lo que era la mercadería del ganado y el espacio para la diversión.

Mientras avanzabamos se notaban muchos preparativos de organización, incluso la portada ya está preparada, nos paramos para contemplarla detenidamente ya que es uno de los símbolos que dan más identidad a esta fiesta sevillana.

Para ver el origen más exacto del Arco de la Feria, hay que remontarse a 1896, aquel año se ubicó en la zona la denominada Pasarela, una estructura de hierro, que servía de paso elevado sobre el recinto ferial, tenía cuatro escaleras de acceso y un quiosco central en la confluencia de las mismas que era adornada con globos de luz blanca durante los días que duraba la fiesta. Esta estructura se desmontó en 1921 con motivo del ensanche de la calle San Fernando. A partir de entonces como recuerdo de la pasarela se comenzó a instalarse anualmente una portada de entrada a la Feria.

Otro de los datos curiosos se da en el año 1914 cuando los tres días se convierten en cinco. La suma de otro día de feria, más el sexto se produciría en 1952.

A partir de la década de 1920, la feria se empieza a parecer a lo que es ahora, muy similar a una ciudad artificial de sólo unos días de duración donde se instalan casetas puestos de vendedores o atracciones.

Durante años el recinto de la feria se conoció como “la Pasarela”, debido a una estructura existente que era utilizada para cruzar la calle, hasta el año 1973 que fue necesario cambiar el recinto ferial por las distintas demandas, de feriantes y organismos públicos. El espacio se quedó pequeño y su lugar de asentamiento se trasladó al barrio de Los Remedios, una zona con una medida de 1,5 km por 600 m, con nombre propio el “Real de la Feria”, con calles que fueron bautizadas con nombres de toreros de todas las épocas y adornadas de farolillos.

La primera portada que se levanta en la Feria data del año 1949. Cada año la portada está dedicada a algún acontecimiento importante, monumento o edificio de la ciudad, pudiendo alcanzar una altura cercana a los 50 metros de arcos y torres con cierto toque de arquitectura regionalista, y puede ser observada tanto de día como de noche gracias a los varios miles de bombillas que la iluminan, pero, el origen de estas portadas en la Feria se remonta casi a sus orígenes, pues llegó a convivir hasta 1868 con la llamada Puerta de San Fernando de la antigua muralla. Posteriormente ejerció como portada la propia Pasarela que fue eliminada en 1921.

La portada de la Feria 2012 estará inspirada en la fachada de la iglesia de El  Salvador como homenaje del 300 aniversario de su construcción, la portada recuerda también el 200 aniversario de la Constitución firmada en  Cádiz en 1812 con la inscrpción de la fecha en la parte superior de la portada,  así como el 20 aniversario de la celebración de la Expo ’92 que acogió Sevilla,  recogido en cada una de las columnas con el símbolo de la Exposición.
La portada, respeta las medidas  de otros años, con una altura de 40 metros y una anchura de 50.

Al reunudar la marcha, nos topamos aparcada junto a un árbol, una bicicleta igualita que “El Moscardón”, mi Bh Force de 23 años. La verdad es que hay gente que conserva toda una vida este tipo de bicicletas, imagino el mimo y el cariño que debe tener este dueño de un modelo de bici que data de 1988.

La mía es de un año posterior y claro en ese momento en que ahora todo el mundo tiene bicicletas con cuadros de aluminio, horquillas de suspensión, frenos hidraúlicos, bujes, pedales automáticos y otra serie de tecnología innovadora , El Moscardón y esta bici de Los Remedios, sigue añorando las primeras pedaladas que se dieron en España en el mundo de la Mountain Bike, su estructura de acero que la hace más pesada que las actuales de aluminio, frenos V-break con presión de pinzado, horquilla fija cuya única suspensión son la resistencia de las ruedas que amortigüan las saltos, tuercas de fijación de las ruedas en vez de bujes… Así rindo homenaje a este tipo de bicis pioneras en este mundo del Mountain Bike, quién sabe si encontraré alguna otra como la mía.

Dejamos atrás la vistas de la Feria y giramos por calle Santa Fe y continuamos por López de Gomara, abandonamos Sevilla por la Avenida de Coria, iniciando una subidita hasta salir al Charco de la Pava, que lo tenían tomado con vallas para aparcamientos. Abandomanos aquel lugar por una vía de servicio que conduce al Puente Basculante de San Juan conectando con el pueblo del Aljarafe.

Una vez en San Juan seguimos la acera hasta dar en la parte izquierda por un descampado contiguo al Río Guadalquivir, desde allí comienza el paseo fluvial que enlaza con otro tramo del Corredor Verde Metropolitano.

En este caso sólo íbamos a tomar un tramo, ya que el Corredor está segmentado en varias partes. Éste por el que llegamos para intentar llegar iba a ser con unas vistas espectaculares junto al Río.

Guadalquivir proviene del árabe “wadi” que significa Río y “al Kabir” que significa Grande, es el quinto fluvio más importante de la Penísula Ibérica

La primera civilización que lo conoció fue la fenicia que la denominó Betis y dio nombre al territorio próximo Beturia y tras la conquista romana el área que riega este río pasó denominarse Bética.

Dentro de este área notamos la vida bucólica que otorga un río, árboles y plantas ribereñas, el cantar melódicos de los pájaros, y pescadores con su cañas de pescar que echan su tiempo y paciencia disfrutando de este arte. Pero nuestro camino continuaba hacia delante, y ya faltaba menos para llegar. Pero qué ve Nico con tanta solemnidad…

…Pues una gran superficie, el Centro Comercial Decathlon Alavera,  una compañía y cadena francesa de distribución de material deportivo vinculada al grupo Auchan. Vende productos al por menor en sus hipermercados, vende en sus tiendas un gran número de productos fabricados en países asiáticos con salarios bajos. La empresa ha sido criticada por haber recurrido a proveedores que no respetan los derechos de sus trabajadores. Con respecto al deporte del ciclismo tiene la marca propia de bt’win y rockrider.

Pasado el Decathlon a unos metros más adelante nos encontramos con la primeras casas de Gelves.

Gelves es una localidad sevillana situada a orillas del Guadalquivir, y cuyos orígenes se remonta a Gelduba, vocablo que proviene del pueblo Celtibérico, que fuera contemporáneo de los Turdetanos y descendiente del pueblo Tartesso. Gelves, como núcleo poblacional desde la época romana, estaría enclavado en el “fundus Olbensis”, o lo que es lo mismo, en una o varias explotaciones agrícolas, como lo demuestra la visita que nos hizo el arqueólogo francés Michel Ponsich, en 1974, quien encontró, tanto en las haciendas del Cañuelo, como en la del Pandero y Simón Verde, o en el mismo casco antiguo del pueblo, restos arqueológicos de época romana. Más tarde, con la llegada de los árabes a la Península la llamaron “Ge-Bal”, que según la desafortunada traducción que realizan como siempre, significa“monte de recreo”.

Una vez entrados en Gelves llegamos a la travesía, dirección Coria. Encarrilamos por un vericueto de la cuneta hasta aproximarnos al residencial del puerto de Gelves, allí accedimos para ver el Puerto fluvial.

Este puerto fluvial gracias a su proximidad al Parque de Doñana y a sus aguas calmas y abundantes hacen un lugar formidable para el recreo y las actividades deportivas y aquellas de carácter naturista. Debido a su situación es uno de los puertos más seguros del Sur de Europa, ya que apenas tiene ambiente salino.

Gelves, es una población que ha vivido tradicionalmente de la agricultura. Muy próximo al Guadalquivir, el puerto de Gelves permite las prácticas deportivas fluviales y se considera como el único puerto deportivo fluvial del sur de Europa.  Además, cuenta con una amplia oferta de servicios técnicos y materiales para la reparación de embarcaciones.

La tradición marinera de Gelves favoreció con la construcción de este puerto, tanto es así que desde 1995 celebran una feria náutica de gran importancia y promueven diversas competiciones deportivas acuáticas, tales como el remo, la vela o el piragüismo. Así mismo cuenta con una Academia de enseñanzas náuticas.

Visto el puerto, lo abandonamos dando marcha para hacer un trayecto por el Camino de las Huertas, camino recién arreglado y próximo al curso del río.  La vía mejora considerablemente la comunicación entre el casco urbano de Gelves y las parcelas de uso agrícola que se ubican en la Vega próxima al río, que responde a la insistente demanda de sus usuarios habituales, como propietarios de fincas, practicantes de deportes, paseantes  o caballistas, ya que durante nuestra marcha vimos todos estos usuarios del trayecto.

Toda la zona andada son áreas de cultivos, el camino tiene fin, cuando llegamos a él dimos vuelta hacia atrás para llegar de nuevo a Gelves y hacer un poco de visita turística por el pueblo.

Llegados al casco urbano gelveño, hicimos parada en la Plaza Joselito el Gallo, para tomar una cerveza de la Peña Bética Cultural Rogelio.

En la plaza se erige un monumento dedicado a este torero nacido en Gelves.

Joselito El Gallo, es el nombre más conocido del matador José Gómez Ortega que nació en 1895 dentro de una familia de artistas y toreros, vivió sus primero años en la llamada Huerta del Algarrobo, allí su padre Fernando Gómez García, también matador de toros, construyó un pequeño coso para transmitir a su hijo y a su hermano Rafael Gómez apodado como su hermano El Gallo, su amor y arte por el toreo.

Junto a su amigo y rival Juan Belmonte formaron las bases de la actual tauromaquia, cuya época fue considerada como la Edad de Oro del Toreo.

La tarde del 16 de mayo de 1920 en Talavera de la Reina, una plaza de tercera categoría, fue incluido a última hora para el festejo, en un mano a mano con su cuñado Ignacio Sánchez Mejías casado con una de sus tres hermanas. El quinto toro, Bailador, de la ganadería de la señora viuda de Ortega, pequeño y burriciego porque sólo veía de lejos, lo empitonó, causándole una cornada en el vientre que le produjo la muerte. Tenía solo 25 años.

Este momumento preside la Plaza en honor a este ilustre matador y es obra del escultor Lorenzo Collaut Valera, proyecto para cumplir el 50 aniversario de la toma de alternativa de manos de su hermano Rafael. La escultura fue financiada en parte por suscripción popular. La fecha inaugural fue el 26 de abril de 1964. La obra realizada en metal representa al diestro en postura altiva y victoriosa tras dar la estocada al toro de lidia.

Tras tomar nuestro refrigerio nos acercamos al Parque de El Cañuelo. Un parque que aprovecha la situación de una antigua mina de agua. Es un parque que ofrece espacios para el paseo, el reposo, la charla o la lectura en algún banco. Es un parque que puebla la llamada Cornisa de Simón Verde y las aguas de sus manantiales recorren hacia fuentes y aljibes y se aprovechan para el riego de árboles y arriates que trazan los pequeños caminos que surcan el área.

Para la construcción de este parque se conservaron algunos signos de identidad, como las de un antiguo cortijo llamado El Cañuelo, cuya primera referencia histórica data de 1558. Para ubicar este parque decimos que está al sur de la Cornisa del Aljarafe, próximo al recinto ferial del pueblo y la piscina municipal.

Y justamente aquí, a la salida de este parque nos encontramos con el nirvana de todo biker, una trialera, un camino lo suficientemente ancho para que pueda circular un solo ciclista. La trialera que conecta dos parques de la Cornisa, el Parque del Cañuelo con el Parque de los Manantiales. Todo este entorno natural forma parte de la Cornisa de Gelves que es por donde estamos surcando los senderos.

El parque en sí está en la falda de la Cornisa y representa casi la totalidad de su superficie. La mayor parte de la vegetación está ocupada por cultivos arbóreos de olivar en distintos grados de conservación y tiempo cultivado. El área es muy abierta, aunque está siendo colonizada en parte por retama y, en menor grado, por hinojo, así como por algunos ejemplares aislados de especies exóticas, como la Acacia.

Desde la trialera podíamos divisar a nuestra derecha el pueblo de Gelves y más senderos paralelos y perpendiculares, tanto monte arriba como monte abajo.

A través de su historia Gelves ha destacado por los manatiales de aguas cristalinas. El punto de llegada de este parque es la zona de Los Manantiales. La enorme pendiente del terreno favoreció la construcción de una cascada alimentada por bombas de agua para la cantidad de albercas, acequias o canales del lugar.

Salimos del Parque por la urbanización del Virgen del Rocío, para adentrarnos nuevamente en el pueblo, esta vez como Nico ya llevaba consigo un bocadillo desde casa, compré uno en una tienda de salami, porque sentíamos que la hora nos marcaba alimentarnos. Y nos fuimos al Parque del Redondel para parar y comer antes de afrontar la subida a la Cornisa de Simón Verde.

Mientras nos sentamos en un banco del parque tomándonos los bocadillos acompañados de cerveza, observabamos uno de los monumentos más representativos de Gelves, la Iglesia de Santa María de Gracia. Es un edificio de estilo barroco, que presenta en su interior planta de cruz latina con capilla en un lateral. Para el que la quiera visitar presenta un retablo Mayor de mediados del siglo XVIII, junto con las esculturas que se encuentran en este de San Joaquín y Santa Ana que son del siglo XVII. También hay otras obras de escultura, lienzos y piezas de orfebrería de estilo barroco que se realizaron en los siglos XVII y XVIII.

Terminado el bocata reanudamos la marcha para subir la Cornisa de Simón Verde, parte de una vía verde que conecta Gelves con la parte alta de San Juan de Aznalfarache.

Cuando el terreno estaba más empinado y dificil de escalar dejamos la montura para realizar el “walk with bike” (caminar con la bici), un remedio para aquellos ciclistas no preparados para subir grandes cuestas. Con un poco de paciencia volvimos a montar por tramos más suaves hasta llegar al alto. En ese momento la inspiración de Nico para bautizar a su bici surgió llamándola “La Poderosa”.

No quedamos un poco para ver las espectaculares vistas desde este sitio hacia Sevilla, un verdedero mirador donde se llegar a divisar la Sierra Sur. Aprovechamos para hacer una sesión de fotos antes de volver desde este punto para casa, incluyendo nuestra tradicional foto familia de la ruta.

Tras recrearnos con estas vistas,  salimos para realizar la vuelta a casa hacia la urbanización, y buscamos la salida hacia San Juan de Aznalfarache. Descendimos la Cuesta de Cross ya carretera de travesía, donde Nico alcanzó una media de 52 km/hora, yo fui más comedido solo alcancé los 40 aproximadamente y en la curva entramos a la izquierda según el sentido que llevábamos por camino que conducía al Parque de los Pitufos. Ya todo era conocido, realizamos el mismo recorrido que el publicado en la ruta que con anterioridad dedicamos por San Juan de Aznalfarache y salimos de esta población  por el Puente Basculante de San Juan.

Llegamos a Sevilla y transitamos hasta el Puente de la Barqueta donde nos despedimos para otra ocasión y cada uno volvió para su casa completando su particular ruta. Por mi parte con la de este día, desde que empecé esta práctica en Septiembre de 2011, ya he alcanzado los 1000 kilómetros, dejando mi odómetro en 1021,9 kilómetros totales.

DATOS DE LA RUTA

DISTANCIA RECORRIDAVELOCIDAD MÁXIMA

VELOCIDAD MEDIA

TIEMPO EMPLEADO

TEMPERATURA

CALORIAS

GRASA

39,826 KM41,9 KM/HORA

13,1 KM/HORA

3 H 02 MIN 05 S

25,1ºC

9972,2

342,01

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Una respuesta a RUTA A GELVES

  1. mar i mar dijo:

    muy chula la ruta ¡¡¡

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