CICLOTURISTA DE ALCALÁ DE GUADAIRA 2012

Lo que con mucho trabajo se adquiere, más se quiere. Aristóteles.

Llegó el momento de otra cicloturista, la segunda y última del año. La celebrada en Alcalá de Guadaira. En esta ocasión la compartiría con tres compañeros. Nico que siempre está ahí y como novedad, mi compañera de trabajo Cari y Pakay, su marido. Para ellos, sería la primera vez que salen con Nico y conmigo.

Poquito a poco, se va acercando nuestro sueño o idea de formar un grupo para compartir nuestras rutas, aunque con ellos, lo hemos empezado poniéndonos el listón muy alto, ya que esta cicloturista contaba con 45 kilómetros y estaba catalogada con nivel medio-bajo, esperaba que el medio no fuera muy duro y que pudiéramos disfrutar de una espectacular jornada cicloturista nosotros cuatro.

Al ser una jornada programada con cuatro horas de recorrido, tuve que ir bien equipado, con Camelbak incluido y con nuevo maillot con manguitos. Eso fue lo de menos. Lo verdaderamente importante es que íbamos a ser dos más para la partida. Una pareja de Sanlúcar de Barrameda, pero que viven en Dos Hermanas.

Para iniciar la prueba teníamos que recorrer previamente 18 kilómetros hasta llegar a la localidad de Alcalá de Guadaíra. Quedé con Nico en mi barrio, él se acercaría en coche y desde allí saldríamos los dos rumbo al lugar de salida.

Sobre las 08:15 de la mañana salimos del lugar y dejamos Sevilla, pasando por el campus de la Universidad Pablo de Olavide. Después buscamos el Canal de los Presos, para continuar por la ribera del Guadaíra hasta llegar a Alcalá.

Entramos en el caso urbano de la ciudad panadera por la Plaza del Congreso, y bajamos cuesta abajo por la calle San Fernando hasta llegar a la vera del Puente Romano de Carlos III construido sobre el río, allí continuamos por la Avenida Tren de los Panaderos hasta llegar al recinto ferial. Una vez llegamos, descendimos una cuesta hasta el Complejo Deportivo San Juan. Allí entregan los dorsales y se daría la salida de la prueba.

Cari y Pakay se acercarían en coche desde Dos Hermanas, y venían de camino por lo que nosotros aprovechamos ya para coger nuestros dorsales. Nico tomó el 96, el 69 vuelto de espaldas y yo, el 164.

Al tiempo llegaron nuestros nuevos compañeros, que hicieron el mismo proceso al llegar, nos saludamos y les presente a Nico. Ya con sus números el 181 y 183, nos pusimos juntos para hacernos nuestra tradicional fotofamilia de la ruta.

Todos estabamos muy animados para realizar este tipo de marcha, y la primera que íbamos a compartir juntos, yo esperaba que los cuatro disfrutaramos mucho del recorrido, sabíamos por encima el recorrido en plano pero sobre mapa. Los cuatros estábamos con muchas ganas de afrontarlo.

Gracias a un mapa publicado sobre el recorrido, la ruta partía del complejo deportivo para adentrarse por el parque de San Juan, después a la altura frente al Molino de la Aceña, la carrera se desvía por el camino de la Marchenilla. Posteriormente sigue el camino paralelo a la Carretera de Morón para pasar por el descansadero de Trujillo, hasta el Cortijo de la Polaca, seguimos hasta el Cortijo de la Armada y de ahí giramos al Coto de Gallego.

Pasado el paraje tomamos el camino de la Cuesta de la Carretilla, paralelo al Arroyo de la Guadairilla. En este camino se cruza el de los Molinos, que es el que tomamos para adentrarnos al Puntal de Oromana. A partir de aquí hay preparado un circuito muy técnico para llegar a Los Pinares de Oramana. Allí estaría el avituallamiento.

La segunda parte de la marcha, pasamos por el casco urbanos y salimos por la ladera del Cerro de la Fuensanta hasta el Cerro de la Torrecilla, de aquí nos dirigimos hasta la finca del Acebuchal y seguimos por el canal de los Presos hasta pasar al margen derecho del Guadaira, pasando por molinos como el de Cerrajas o el de Pelay Correa. Pasado este nos adentramos de nuevo al casco histórico para llega al lugar de salida.

Justo antes de la salida, se situaron ciclistas que organizarían la carrera y cuidaban que todos los participantes vayan durante la marcha, con normalidad, son los que mi compañera Cari llaman “Los monitores”, incluso estuvieron muy atentos con nosotros en todo momento, dando instrucciones de que cómo debíamos sortear complicaciones en el recorrido. Algunos abrían la carrera, otros la cerraban poníendose junto a los últimos , señalizaban pasos y peligros, eran mecánicos por si alguien tenía algún contratiempo e incluso apoyaban a muchos corredores, hacían de todo. También cortaban calles como policías para que algunos coches no se entrometieran en el discurrir de la marcha.

Cuando ya estaban todos con sus dorsales y colocados en la salida, a las 10:00 de la mañana se dio el inicio. Por delante, quedaban unos 45 kilómetros para cubrirse aproximadamente en unas cuatro horas.

Empezamos por el Parque de San Juan a orillas del río Guadaira, optamos por ir a cola de la marcha para evitar líos e ir más tranquilos. Decidimos aparejados y que todos los ciclistas que fueran más rápido nos pasaran sin problemas para no estorbarles. Muchos iban muy fuertes, y pasados los primeros kilómetros tras salir de la ciudad de Alcalá ya rodamos todos juntos acompañados de algunos ciclistas que también prefiería más tranquilos.

Abandonamos la arboleda del Parque de San Juan salir frente al Molino de la Aceña, giramos 90 grados en dirección al Antiguo Correccional para salir por el camino de los Cercadillos y continuar por el de los Molinos en dirección al castillo de la Marchenilla. Parte de esta ruta era conocida por Nico y por mi, ya que la hicimos anteriormente para ir a Arahal. Antes de llegar al Castillo de la Marchenilla, Nico, Cari, Pakay y yo ya rodamos juntos como una escuadra ciclista.

Por esta parte rodaba junto a Cari y me contaba que estaba disfrutando mucho, que le gustaba practicar la bici más por el campo que por la ciudad y yo le animaba a que participaran en alguna con nosotros. Le parecía muy bien esa idea. Así pues, en el momento que busquemos una de media distancia de entre 30 y 50 kilómetros, ellos se sumaran a nuestros futuros proyectos.

Pasado el castillo, nos adentramos por La Vega del Guadaira, y tras un largo descenso pasando el Puente de la Vega, venía la cuesta del Descansadero de Trujillo, la subida más fuerte hasta el momento. Cari que al principio en las primeras cuestas del recorrido las subía empujando su bici, le animé ofreciendo mi rueda para que subiera al ritmo que le marcaba y vaya lo bien que lo superó.

Tras la subida, ya empezamos terreno desconocido antes de llegar a La Boticaria, teníamos que pasar por los cortijos de la Polaca, de la Armada y de ahí giramos al Coto de Gallego.

La marcha continuaba y el terreno ascendía aunque no de forma pronunciada. Junto a un eucalipto se realizó la primera parada de reagrupamiento. Momento que aprovechamos para hacernos juntos una foto de recuerdo.

Tras el parón reanudamos la marcha, e instantes después nos topamos con el infortunio. Al querer evitar un profundo bache y al estar Nico cerca de mí me cerró mis escapatoria para evitar el bache y no pude evitarle con lo que me engaché a su bici y al frenar pude comprobar que las bicicletas no llevan airbag delantero. Por lo que caí al suelo de bruces por encima del manillar. Cuando me dí cuenta, estaba tendido boca abajo, con las palmas de las manos apoyadas al suelo y con la pierna derecha entre el cuadro de la bicicleta. Supe o bien tuve la suerte de caer bien al suelo y solo sufría unos arañazos en una de mis rodillas, la que tenía entre la bicicleta y un hematoma con contusión en la otra rodilla seguramente al golpearme en el suelo. Y eso que la caida fue muy aparatosa.

Los equipos de emergencia me atendieron rápidamente pues circulaban en un coche detrás nuestra, la sanitaria me atendió, haciéndome preguntas sobre mi nombre y mi número de dorsal por si había perdido conocimiento o memoria por el golpe. Les comenté que sobre la cabeza no caí y que me encontraba muy bien, salvo que al caer moví bruscamente la espalda y notaba malestar. Luego le indiqué los golpes en las dos rodillas. Me echaron agua oxigenada en la que tenía arañazos para que no se infectara.

A pesar de la caida, la bici, estaba perfecta, salvo un pequeño desperfecto en la pintura de una de sus bielas. Mucha suerte a pesar de la espectacular caida. Las que peor paradas quedaron, fueron las gafas de sol que se rompieron.

Mientras me atendían, la marcha continuó hacia delante, aunque mis compañeros se preocuparon por mí, los organizadores de la carrera les ordenaron que siguieran y no me esperaran. Cuando me reincorporé a la marcha, tuve que hacer solo esa parte que ellos andaron hasta que alcanzé a Cari que iba junto con un monitor. Ambos llevaban una charla que parecían que se conocían de toda la vida.

Por aquella zona, había muchos agujeros en el camino, lo que hacía muy peligroso su tránsito. Por este punto estábamos por el Camino de la Carretilla. Este camino iba paralelo a unos metros el Arroyo Guadairilla.

Necesitaba ir a otro ritmo, y los pasé. Un poco por delante iba, Nico que me comentó que no escapó muy bien en el enganchón que tuvimos y eso que el que me caí fui yo y no él. Decía que al parar forzó la rodilla. Iba muy precavido, a un ritmo pausado. Yo me encontraba bien. Para nada me resentí ni del golpe ni de las rodillas ni de la zona lumbar. Se quedó atrás y me fui con Pakay para adelante.

Con Pakay nos fuimos adelantando hasta coger al grupo, en ese momento empezó una de las fuertes cuestas, la de la Hacienda del Maestre. Como Nico se quedó junto con Pakay fuimos cogiendo a los más rezagados de la marcha, hasta que al final del alto, estaban allí todos parados. Nos detuvimos a esperar a los demás.

Fuimos descansando, y llegó Cari, pero Nico no. Nos comentaron los corredores del chaleco amarillo y de organización, que esta sufriendo con los problemas de rodilla y que si no podía iba a ser llevado en coche escoba hasta el pueblo. Cari y Pakay tiraron para adelante. Y yo me quedé a esperar a Nico. Al paso de uno de organización, el mismo que charlaban con Cari anteriormente, me dijo que no parara y que siguiera para adelante que ya se iban a ocupar de él y que nadie de la marcha se iba a quedar tirado. Lo más probable es que tirara por otro camino para evitar la parte dura o fuera llevado por la oragnización directamente hasta el avituallamiento, situado en el Parque de Oromana. No tuve más remedio que continuar y seguí con el de organización. Pasamos junto a  La Boticaria, un hotel de la ciudad, ya por terreno asfaltado hasta entrar por el Puntal de Oramana, un circuito de tierra con subidas, descansos y subidas de nuevo.

Como estábamos en un cerro alto, aquí se veía unas vistas muy bonitas de Alcalá, como el Molino de la Aceña o del Río Guadaíra, pasando la Huerta La Perdida.

A partir de aquí todo terreno cuesta arriba, y con pendientes cortas pero muy continuadas. Estabamos muy preocupados por Cari, ya que el terreno no era nada asequible para una marcha, pero iba muy bien secundado por los Monitores como ella les llama y montada en bici que era lo más importante.

Nos comentaron que ya estábamos próximos al avituallamiento por lo que al verla aparecer continuamos la marcha. Pero todavía quedaba la cuesta más dificil, justo antes de llegar, la última muy dura y con mucha pendiente. Tuve que poner el piñón grande y plato pequeño para subirla. Todos la subimos como podimos pero lo hicimos bien, sin tener que bajarnos.

Y por fin llegamos. Muy pletóricos y sobretodo nuestra Cari hecha una campeona y muy animada, a parte se le veía muy bien pese a que ya llevábamos casi la mitad del recorrido y con muchas partes donde las subidas eran muy a tener en cuenta. Pero lo que más ganas teníamos ahora era de pillar algo en el avituallamiento, más que de descansar.

Buscamos a Nico, lo encontramos por allí en medio de la gente cogimos bebidas y tomamos agua y Aquarius. Nos fuimos a una acera para aparcar nuestras bicis y sentarnos para descansar beber los líquidos y tomar algo de frutas.

Terminado el descanso reanudamos la segunda parte de la marcha, descendiendo por la Avenida de Portugal. Los participantes hace tiempo que salieron y nos nosotros para ir más tranquilos volvimos a salir los últimos, para ir más a gusto.

Pasando una rotonda entramos por el Camino de la Retama, donde pudimos apreciar las vistas del castillo y del puente del Dragón.

Siguiendo el mismo camino de la Retama dejamos Alcalá. Nico me comentó que le avisaron que quedaba lo más duro de la ruta. Al salir del pueblo Cari y Pakay se quedaron atrás. Y yo inicié con Nico la primera cuesta dura. Uno de los ciclistas que participaban tuvo problemas físicos y puso pie a tierra. El coche escoba estaba en medio de nosotros, por lo que tuvimos que bajarnos para pasarlo. Yo monté y pedaleé para subir terminar de subirla. Me adelanté unos metros, dejé de ver Nico. Pensé que paró para esperar a Cari y Pakay, así que decidí continuar pero a paso lento para dejar que me alcanzaran más adelante. Pero pasaban los metros y no aparecía ninguno.

De pronto dos corredores de Organización me alcanzaron y pregunté por ellos y me dijeron que si estaba bien que tirara para delante y no los esperara. La organización se iba a encargar de ellos. Me dijeron que fuera a otro ritmo si podía, porque estaban cerrando la carrera y que ya tenía que acabar dentro del horario programado. Ya estaba muy lejos de Alcalá y no podía volverme a Alcalá.

Miraba atrás y era cierto a lo lejos no asomaba nadie, por lo que entendí que los habían hecho abandonar. Por tanto, en tierra de nadie tuve que rodar junto con los de organización, para al menos acabar la carrera.

El tramo por el que circulaba en dirección a Dos Hermanas, era muy pedregoso, con algunos surcos. Por allí había obras de la SE-40, incluso subimos un alto puente en construcción con mucha pendiente. Se pasó atrancando pero se subió.

Luego tuve que saltar con la bici una situación de peligro, un surco que quebraba el camino, del que avisaron previamente los nuevos compañeros, los ciclistas de organización, quienes al desear que acabaran pronto convirtieron la marcha en carrera, y tuve que rodar dando caña a la bicicleta.

Conmigo iban dos y otros dos aparecieron detrás comentando que ya cerraban carrera y que ya detrás no había nadie. Por lo tanto, me quedé solo sin la compañía de mis compañeros. Me encontraba bien y ni siquiera acusé los golpes de la caida, por lo que ya impuse un ritmo supuerior al menos para ver si podía coger a la marcha que iba bastante aventajada con respecto a mí.

Venía la subida más fuerte, rondaría un 20 % de desnivel, eso es muy superior a mí. Tuve que bajarme y empujar la bici porque era demasiado. Por detrás venía un organizador muy fuerte y para no peder su velocidad al cambiar de marcha en plena cuesta partió la cadena. Todos se quedaron para ayudarle para arreglar su avería. Yo continué, no me iba a quedar con ellos, así podrían coger una buena ventaja, ya que ellos estaban más preparados. Por lo que subí la cuesta andando y reanudé unos seis kilométros solo hasta llegar al Canal de los presos.

Allí terminó el mal estado del camino, las piedras incómodas para circular y allí circulaba la zaga de la marcha. Aceleré para alcanzarlos y a la altura del molino de Cerrajas, los alcancé y rodé junto con ellos hasta la llegada a Alcalá.

Antes de llegar a Alcalá me llegaron los mensajes de Cari y Nico, seguramente avisándome de que no concluyeron la prueba. Cari y Pakay recorrieron 35 kilómetros en bici, mucho más de lo que hacen normalmente en sus salidas. Teniendo en cuenta la dureza de la marcha hay que decir que estuveron fenomenales. En el parón del Molino de Adufe, llamé por teléfono a Cari, para ver si se quedaban para el arroz que iban a servir al concluir la marcha. Me respondió que ya estaban camino de casa. No pude acabar de hablar con ella, pues los de organización decían que teníamos que acabar la prueba, por lo que continuamos por el camino hasta el Polideportivo de San Juan.

Al pasar bajo el puente del Dragón nos quedaba otra cuesta de órdago que también la subí andando. Solo dos he subido así, a ésta los bikers de la zona le llaman El Tapón. Y comanetaron que el recorrido ha sido muy duro y que con esta subida, se han pasado al organizar esta carrera.

Al llegar arriba, justo en la Plaza del Congreso, otro parón de reagrupación. Aquí llamé a Nico, y me dijo que abandonó al salir de Alcalá tras salir del avituallamiento, entregando el dorsal, según el mensaje que leí me dijo estaba muy fastiado de la rodilla y optó por el abandono. Cuando lo llamé estaba regresando a Sevilla. Al final el haría unos 66 kilómetros durante esta jornada, contando la ida y vuelta hasta Sevilla. Sin tiempo para despedirme de él, otra vez los organización achuchando para seguir, me decían que no podían tener tanto tiempo cortado el tráfico y que teníamos que terminar la marcha. Para ello entramos de nuevo por el Parque de San Juan y justo al coronar la cuesta donde se halla la entrada del polideportivo del mismo nombre, llegamos todos los participantes, bajamos de nuestras bicis y encaminamos para ir entregando nuestro dorsal a la Organización y entrar en el recinto para que nos dieran un plato de arroz más barra libre de bebidas para deportistas, agua o cerveza sin alcohol.

Al bajarnos de la bici paré los datos de la grabación de la ruta del gps y que aparte de grabar el recorrido del mapa puesto con anterioridad, también grabó el perfil.

Y los datos de la marcha cicloturista son los siguiente:

Lugar: Alcalá De Guadaira (Sevilla).

Tipo de actividad: ciclismo

Descripción: Cicloturista

Distancia total: 44,42 km (27,6 mi)

Tiempo total: 3:50:03

Tiempo de movimiento: 3:07:41

Velocidad media: 11,59 km/h (7,2 mi/h)

Velocidad de movimiento media: 14,20 km/h (8,8 mi/h)
Velocidad máxima: 41,96 km/h (26,1 mi/h)
Ritmo medio: 5,18 min/km (8,3 min/mi)
Ritmo de movimiento medio: 4,22 min/km (6,8 min/mi)
Ritmo máximo: 1,43 min/km (2,3 min/mi)
Elevación máxima: 153 m (501 ft)
Elevación mínima: 54 m (177 ft)
Aumento de elevación: 1179 m (3869 ft)
Pendiente máxima: 23 %
Pendiente mínima: -19 %
Registro: 07/10/2012 10:02.

Justo antes de entrar en el recinto polideportivo donde repartiría los platos, me esperaba una sorpresa. Allí en la entrada se encontraban mi cuñada Chari, Pepe, Alvaro y mi sobrino Alejandro. Me acerqué a saludarlos antes de entrar.

Posteriormente entré junto con todos los participantes para ese merecido plato. Una paella, que acompañé con varias latas de bebida. Terminé sobre las tres de la tarde. Al salir me dirigí desde este punto hasta Sevilla, sólo porque Nico marchó con anterioridad y no esperó. Así llegué a casa sobre las 16:15 del día.

DATOS DEL DIA.

DISTANCIA RECORRIDA 80,1 KILOMETROS.

TIEMPO EMPLEADO 5 HORAS 32 MINUTOS 32 SEGUNDOS.

VELOCIDAD MEDIA 14,4 KILOMETROS/HORA.

VELOCIDAD MÁXIMA ALCANZADA 42,8 KILOMETROS/HORA.

ODOMETRO 1366 KILOMETROS TOTALES.

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