ITINERARIOS DE LA BETURIA CÉLTICA. 2.- EL CASTILLO DEL CUERNO

“Horae quidem cedunt et dies et menses et anni” – Ciertamente pasan las horas, los días, los meses y los años.

Marco Tulio Cicerón, jurista, político, filósofo, escritor y orador romano.

Sábado 6 de julio de 2.013. Segunda etapa de nuestra serie de etapas Itinerarios de la Beturia Céltica. Esta segunda etapa será la más corta de las tres pero la más dura por tener dos subidas. La del Alto del Ruar que por segunda vez lo ascendemos y el terrible Alto del Castillo del Cuerno, en el término de Fuentes de León, en la provincia de Badajoz.

La salida de la ruta sería el mismo punto que la anterior jornada, la calle de la Cruz, en Arroyomolinos de León. Tendría que esperar la llegada de José Luis. Esta vez cambio de vestuario, dejamos el maillot negro por uno azul turquesa como uniforme.

El itinerario sería corto con respecto a otras rutas pero mucho más dificultoso para rodar, ya que el terreno es más favorable al senderismo que al mountain bike.

Ahora la ruta se dirige en sentido contrario que el recorrido hacia las Minas Calenses, nos dirigiríamos en sentido noroeste haciendo incursión en Extremadura.

A la llegada de José Luis nos preparamos para una nueva ruta y nos hicimos esta foto del recuerdo, en la calle de la Cruz de Arroyomolinos de León.

El Equipo Beturia Céltica antes de la salida

Después recogimos nuestras pertenencias para la ruta y bicicletas no pusimos rumbo al castillo más cercano de este pueblo, el Castillo del Cuerno. Tengo que decir que a pesar de ello nunca había ido allí. Esta iba a ser, mi primera visita al lugar y parece mentira lo que digo, tan cercano y nunca había estado allí. Pues esta vez sería la primera. Y mi máquina la que me iba a llevar a dicho lugar. A veces este deporte te acerca a sitios tan difíciles de imaginar para poder disfrutarlos, eso es lo que tiene la mountain bike.

Dicho y hecho, salimos de Arroyomolinos de León, por la parte sur y entrando por la carretera de Cañaveral de León.

Tras dejar el Polvero El Cruce pasamos el corto puente sobre el Arroyo de las Huertas y comenzamos la ascensión de 3 kilómetros al alto del Ruar.

Las primeras rampas de esta subida correspondían a La Fresnera, donde por su lado izquierdo según nuestra ruta discurría paralelo en dirección contraria un cauce seco que solo se llena en épocas de lluvia y que corresponde al Barranco de La Fresnera.

La recta solo se veía interrumpida por un curva de 90º donde a nuestra derecha se situaba la Casa de Paco Martínez y a la izquierda una alberca que aún se le está dando uso en este pueblo. Pasada la curva continua la ascensión en contraparalelo al Barranco de la Fresnera.

Con las rampas más duras, viene una nueva curva donde se situaba el nacimiento de este barranco y donde comenzaba los parajes de la Sierra del Ruar. Quedaban unos dos kilómetros para terminar la subida, en las Casas de Valle Hondo.

Mapa Subida al Ruar con indicación de pasos más destacados

En este mapa del Instituto Geográfico Nacional, se detalla en trazo rojo, la ascensión del Alto de Ruar por la Carretera local que une los términos de Arroyomolinos de León y Aracena, y marcando en elíptica negra los lugares importantes de paso.

La ascensión me fue mucho mejor que el anterior día. Al menos eso noté yo. Las características de la subida ya fueron comentadas en la ruta de las Minas Calenses.

Al coronar paramos un poco, justamente en el alto. Momento que aproveché para tomar un par de fotos, mientras José Luis consultaba la ruta.

Alto del Ruar

Cerdos en montanera en Finca de Valle Hondo

Reanudamos en bajada. Por el paso de la Toba. A nuestra izquierda dejamos el Callo de Herradura, que pasamos la jornada anterior para visitar las Minas Calenses. Ahora nos dirigíamos a poniente.

El paso de la Toba es un camino, trazado por carretera que atraviesa dos pliegos montañosos, el Alto del Ruar que termina en el Callo de Herradura y el Alto de la Toba, una montaña de 758 metros de altitud de vértice.

Con las últimas obras la carretera es algo más ancha que en el pasado, el descenso fue muy rápido. Ignoro la velocidad punta que está bajando José Luis que se distanciaba de mí, pero yo incluso picando freno sobrepasaba los 45 km/hora. No quería llevarme la sorpresa de algún coche en sentido contrario ni dar la sorpresa a nadie, por lo que bajaba más prudente. Estábamos circulando por una carretera local.

Trazado desde la Toba hasta el Cortijo San Roque

El Callo de Herradura quedaría atrás con la Sierra del Ruar. El Alto de la Toba es el inicio de otro pliegue de montaña llamado Sierra del Búho, que es como se le conoce en Arroyomolinos de León como El Bujo. El Alto de la Toba es un peñón que se situaba al norte de nuestra ruta, marcaba nuestro paso para ir dirección paralela a la Sierra del Bujo.

Al sur, las tierras eran de cotas menores que al norte, dando perspectiva a un impresionante valle o nava que la forman los parajes de El Nogalejo, El Rincón y Piedra Blanca.

Paso por el Cortijo San Roque

Tras dos kilómetros de bajada llegamos a un cruce de caminos. La carretera que transitábamos llegaba hasta la localidad de Cañaveral de León, pero los caminos marcaban nuevas direcciones.  Hacia la trasera de nuestra ruta haciendo un giro de 90º  hacia varias casas de campo y cercados  de la Finca del Rincón, como la Casilla de los Restalla, la Casa del Parralejo, la Huerta de los Galván, la Huerta de los Lozano o la Casa del Organista.

Pero nuestro camino sigue al frente ya que la carretera seguía otra dirección dejando atrás una curva. Iniciamos otra carretera local que nos llevaba a Fuentes de León, en la provincia de Badajoz.

Trazado Subida al Castillo del Cuerno

Entramos y el terreno seguía en descenso, a su término comenzó una terrible rampa a la altura del Cortijo del Rincón justo antes del paso de una vivienda.

Un toro bravo sigue nuestro paso por el El Rincón

Las rampas del Rincón, pie de puerto para subir al Castillo del Cuerno.

Tramo subida El Rincón.

Terminando primer tramo.

Pasada esta zona el terreno era más llano y José Luis me señaló que estábamos cerca del Monumento Natural  de las Cuevas de Fuente de León  a pie de puerto de la Sierra donde encima se situaba en todo lo alto las ruinas del Castillo del Cuerno como si fuera la joya ceñida de una corona. Es el objetivo de nuestro ruta.

Llegando a los pies de la Sierra del Castillo del Cuerno

De los 700 metros de altitud por el paso del Ruar bajamos a los 200 metros al llegar a este sitio, una zona de navas bajo una gran sierra.

Estas cavernas ya en el término de Fuentes de León y dentro de la comunidad autónoma extremeña, ocupa una superficie de 1.020 hectáreas, principalmente subsuelo de encinares y olivares, y se sitúa a una altura de entre 200 y 741 metros sobre el nivel del mar.

Delimitada por los parajes de “La Suerte del Montero”, “El Bujo”, “Cerro del Cuerno” y “Sierra del Puerto”, está atravesada por varios arroyos, de los que destaca la rivera de Montemayor y sus afluentes (rivera de Santa Cruz y arroyo de la Sierpe).

Castillo del Cuerno y sierras del Monumento Natural Cuevas de Fuentes de León

La importancia de estas cuevas se deben a su origen kárstico, formado a través del tiempo como consecuencia de la alteración producida, por la acción del agua, en los carbonatos de las rocas calizas que componen estos suelos pobres.

Un carst se produce por disolución del carbonato cálcico de las rocas calizas debido a la acción del agua. El agua se pone ácida cuando se enriquece con sustratos de dióxido de carbono y reacciona con el carbonato, formando bicarbonato, que es soluble.

Estas sales disueltas en el agua puede volver a cristalizar en determinadas circunstancias, por ejemplo, al gotear desde el techo de una cueva hasta el suelo se forman estalactitas y estalagmitas o, si se estanca en una cavidad, se pueden formar geodas.

En el interior de las cuevas de Fuentes de León encontramos estalactitas, estalagmitas, coladas, lenares, espículas de argonito, sifones…

Este Monumento Natural está formado por un conjunto de cuevas denominadas: La Lamparilla, Sima Cochinos, Cueva del Agua, Los Postes, Los Caballos y Cueva Masero.

José Luis me mostró la ladera que forman donde se sitúa la Cueva Masero, Los Postes y Los Caballos.  En la de Los Postes de difícil acceso hay constatada presencia humana de la época de las cavernas y de la época romana, posiblemente usada como lugar de culto, al encontrarse restos de terracota, lucernas o monedas. La Cueva Masero está en formación y la Cueva del Agua en otra sierra contigua a la del Castillo del Cuerno y a 800 metros de estas, es la más importante y más conocida ya que alberga un lago de 200 metros y una colonia de murciélagos.

Dejamos de las panorámicas de las cuevas y nos centramos en ascender al Castillo del Cuerno, volviendo unos metros atrás que es donde está el camino de subida.

Entrada al camino e inicio subida al Castillo del Cuerno

Iniciamos valientemente la subida. El lugar era muy sombrío, el camino estrecho. Íbamos parejo y muy pegados a pesar de haber rodadas de coche. En este camino solo cabe un coche.

Primeras rampas

Primer plano de José Luis y del camino

Tomó José Luis la delantera y yo seguía detrás, a rueda, y aguantaba lo que podía, pues las rampas eran muy duras para mí, un 23% de desnivel, e iba con el desarrollo del piñón grande, el que llamamos molinillo, pero para no echarme encima de mi compañero ni chocar tuve que parar y eché pie al suelo. Al echar pie abajo ya me fue imposible volver a montarme con lo que tuve que empujarla andando hasta llegar al castillo. José Luis si podía pero a un paso muy lento, muy similar al que yo subía andando pero era digno de ver que la subía montado.

Ascensión al Castillo del Cuerno

Rampas duras y acercándonos al castillo

Parajes al suroeste desde la subida al Castillo El Cuerno.

Pasamos por una zona cementada para que los coches pudieran seguir camino ya que con ese desnivel  los vehículos no tienen agarre. Cuando terminó ese tramo cementado el terreno no era muy transitable. José Luis ya iba andando con antelación cuando las rampas eran fuertes,  los dos ya íbamos juntos a pie para llegar al Castillo del Cuerno.

Bicisenderismo para subir las rampas del 23%.

Tramo cementado para que los coches puedan subir

A pie y empujando la bici por el tramo cementado.

Su nombre se de debe a la sierra donde se sitúa, Cerro El Cuerno. La elección del lugar para la construcción de esta fortaleza no fue casual, se buscó la protección natural de la colina de escarpadas laderas sólo accesible con cierta comodidad desde su flanco Sureste, que es justo por el que penetramos para acceder a él. Era el llamado camino de las cabras.

El camino de la subida y el castillo.

Castillo del Cuerno

El camino atravesaba el alto de la sierra, para acceder al recinto, habría que abrir una cancela y entrar. El acceso estaba muy mal cuidado ya que había demasiado pasto seco y alto, gramíneas, cardos, lo que da lugar a imaginar el estado de abandono y poco mantenimiento que tiene este monumento medieval. No tuvimos problemas para entrar incluso hay un cartel que indica la entrada. Abrimos la cancela y entramos, apostamos las bicicletas a la entrada tras pasar la cancela colocándolas sobre una pared de piedra seca, y hacia el castillo nos dirigimos a pie para verlo.

A continuación expongo una imagen aérea del Castillo del Cuerno, la línea roja es el trazado de nuestra ruta y las flechas amarillas el sentido de nuestra subida y posterior bajada.

Imagen aérea de Google Earth del Castillo del Cuerno

Accediendo al lugar para visitar el Castillo.

Nuestras monturas ante siglos de historia.

Acceso al Castillo del Cuerno.

El Cuerno se trata de una fortaleza de origen califal del siglo X que está situada como un enclave en la vanguardia defensiva del reino aftasí de Badajoz para protegerse de las guerras fratricidas que sufría el Al-Andalus musulmán tras la caída del Califato de Córdoba. El reino aftasí de Batalaius (Badajoz) era enemigo declarado y rival del abasida de Isbiliya (Sevilla). La fortaleza es única en su género en Extremadura. Al estar justo en el límite con la provincia de Huelva es el castillo más al sur de la provincia de Badajoz y está en confrontación con el de Aracena perteneciente a Sevilla.

José Luis en el Castillo del Cuerno.

Al verlo mi primera impresión es como la de llegar a un lugar oculto y recóndito y de difícil acceso, pero al verlo y contemplarlo uno se queda con una sensación que bien se define con las palabras de Cicerón y con las que empecé este el artículo sobre esta ruta. Ciertamente pasan las horas, los días, los meses, los años….

Ventanal este de la Torre de entrada.

En este caso hasta los siglos. Una joya sobre una corona, una torre sobre una montaña, un faro sobre un mar de olivos y encinas. Eso es lo más parecido a este lugar.

Encinas y alcornoques se alternan con olivos y algunos almendros capaces de crecer en el roquedo calizo que bajos sus entrañas albergan cuevas. Majuelos, lentiscos, coscojas, y un sinfín de especies se entremezclan para formar un variado conjunto vegetal. En verano el espectáculo es asombroso el cielo tan azul y los colores de la flora dorados y verdes oscuros es una alegoría cromática de la vida.

La espesura de la vegetación dificulta el reconocimiento de los límites del yacimiento arqueológico que nombramos con antelación. Y ahí está quizás el enclave más histórico de la zona. Una enclave que vigilaba una extensa zona hacia el sur, donde se situaban Medina Arsena o Harracen (Aracena) y Qartigana (Cortegana), dominando como el vuelo de un águila. El área que ocupaba este castillo era una cerca perimetral, protegida por torres, que se adapta extraordinariamente al terreno, su planta tiende a una circunferencia irregular y daba cobijo a un pueblo con una extensión intramuros cercana a la hectárea y media.

Selfie en la entrada del Castillo del Cuerno.

En la zona más elevada se alza una fortificación de planta cuadrangular de unos 20 metros de lado y también torreada. Destaca la torre-puerta, el bastión principal de la construcción, de la que se conservan la cámara superior y el terrado (la coronación).

El poblado está inexplorado, pero en la fortaleza se efectuó una excavación arqueológica entre los años 2007 y 2008, momento en el que también se realizó una restauración de urgencia de la torre-puerta. De esta forma esta construcción ha sido salvada in extremis de su derrumbe y desaparición.

Restos de la torre de entrada. Castillo del Cuerno

El material arqueológico exhumado informa según varios estudios en este lugar, de la existencia de un posible monasterio de época visigoda, pero que aún no ha sido localizado. Desconocemos si el edificio monástico estuvo aislado o formaba parte de un asentamiento mayor, pero lo que sí sabemos es que sus materiales fueron aprovechados para erigir una mezquita en el cerro en tiempos del emirato cordobés.

Fue éste un hallazgo excepcional al tratarse de la primera mezquita documentada arqueológicamente en Extremadura. De ella se conservan el mihrab, nicho que marca la orientación hacia la que los fieles han de dirigir la oración, el muro de la qibla, una de las naves del templo y su pavimento de cal, así como otras estructuras.

La mezquita mayor de la localidad, construida entre los siglos VIII y IX, fue incorporada a una fortaleza erigida en tiempos de las primeras taifas (siglo XI). Hay que recordar que el límite entre los reinos islámicos de Badajoz y Sevilla estaba próximo a las actuales demarcaciones territoriales en la comarca de Tentudía. Los dos reinos tenían ansias de ampliar sus territorios a expensas del vecino, por lo que fortificaron sus divisorias. Y uno de ellos fue este castillo.

A lo largo del siglo X, e incluso en el siglo precedente, sobre la Sierra de El Cuerno se asentó un poblado amurallado cuyas dimensiones intramuros rondaban 1,5 hectáreas de extensión. Este poblado debe asociarse al característico hisn islámico: asentamiento rural fortificado dependiente no del estado que gobernaba el territorio, sino de las comunidades locales que organizan la defensa de sus habitantes. El hisn, como tal, permaneció habitado al menos entre los siglos X y mediados del XIII, momento en el que se produce la conquista cristiana y el desmantelamiento del mismo.

Yacimiento del poblado en el interior del Castillo.

Las luchas entre los aftasíes (pacenses) y abadíes (sevillanos) fueron muy cruentas. Fruto de este conflicto el castillo de El Cuerno fue parcialmente destruido y abandonado. Ello no supondrá el fin de la ocupación del lugar. Nuevas luchas harán que se reconstruya, amplíe y mejoren sus defensas. Los reinos cristianos de León, Castilla y Portugal ejercen más y más presión sobre las fronteras islámicas. En un intento por frenar el avance conquistador hacia el sur, los almohades desarrollan una importante política de construcción y mejora de fortalezas,  y crean una frontera de castillos que hace sumamente dificultoso el avance por los cristianos. El Castillo de El Cuerno es reconstruido totalmente entre los siglos XII y XIII, buena parte de lo que puede contemplarse en la actualidad es obra almohade.

Resto de la Puerta de entrada.

Esta fase viene representada por la construcción de un primer recinto defensivo que englobaba el castillo visible en la actualidad. La muralla se construyó siguiendo un trazado claramente irregular, aunque con cierta tendencia a la circunferencia, en consonancia con la conformación del risco.

Los lienzos de la cerca son jalonados por torres de planta cuadrangular hoy en ruina y camufladas entre la abundante vegetación. Tanto torres como muralla se realizaron con mampostería y un mortero de cal pobre mezclado con arena.

Restos de torre, posiblemente la Torre del Homenaje.

La muralla debió ceñir una población de carácter estable. De este poblado nada es hoy visible en la superficie, debido al abandono del mismo tras la conquista cristiana, o quizás a la reordenación del espacio por parte de sus nuevos ocupantes, que debieron usar el lugar como simple espacio militar más que como asentamiento con ciertas características urbanas, ciñéndose a ocupar y remodelar el sector principal y más elevado, donde construyeron el castillo cuya figura es la que se mantiene ahora hasta nuestros días.  En el sector más elevado del cerro podemos deducir, en función de los restos conservados, la posible existencia de un recinto defensivo a modo de alcazaba, posteriormente utilizado tras la ocupación cristiana para elevar el castillo bajo medieval. Una torre de notable porte de este recinto militar fue aprovechada para cimentar buena parte de la torre del homenaje cristiana.

Hacia el Este del cerro, ocupando un amplio espacio extramuros previo a los campos sembrados, se dispuso el área cementerio musulmán, que se sitúa fuera de los espacios habitables, o al menos en un área periférica de éstas; las magbara (cementerios) se emplazan junto a los caminos, en ocasiones buscando la proximidad de rawabit y morabitos, como ermitas musulmanas.

Aunque los esfuerzos del imperio almohade fueron enormes, su estrategia defensiva no dio los frutos esperados: la suerte se decantó del lado cristiano. El Cuerno fue tomado tras la conquista de Montemolín (1246)  y la batalla de Calera dentro del avance para la toma del Reino de Sevilla, que se produciría dos años más tarde.

Panorámica de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche desde el Castillo del Cuerno.

Tras la reconquista cristiana, con la toma de Sevilla, la zona de Fuentes de León fue donada a la Orden de Santiago para formar parte del Priorato de San Marcos de León, a excepción de la fortaleza de El Cuerno y las tierras situadas al Oeste de ésta, tierras que son integradas en el baylato bajo sede en Jerez de los Caballeros, nombre con el que se designa el dominio o encomienda de la Orden del Temple en el suroeste extremeño y que englobaba Jerez de los Caballeros y Fregenal de la Sierra. Los templarios llevan a cabo una importante reforma en El Cuerno una vez alcanzada su posesión.

El antiguo asentamiento islámico debió ser abandonado por sus antiguos ocupantes que, o bien huyeron hacia el sur buscando el cobijo de tierras aún dominadas por el Islam, o bien fueron reubicados por la Orden del Temple en otros emplazamientos próximos como Jerez de los Caballeros, Fregenal de la Sierra, Bodonal de la Sierra o Valencia del Ventoso.

Sierra del Castillo del Cuerno.

El Cuerno deja de ser un poblado de cierta entidad para convertirse en una fortificación habitada exclusivamente por un destacamento militar y vigilancia de un territorio. Entre mediados del siglo XIII, momento en el que la tierra es ganada al Islam y donada al Temple y 1314, fecha en la que la mencionada Orden es disuelta por mandato papal antes las argucias de los reyes europeos que ansiabas sus bienes, debió desestructurarse el poblado y reformarse profundamente el espacio en el que se asentó la alcazaba andalusí, dando lugar a la fortificación que hoy conocemos.

Restos de una dependencia del castillo.

En 1314 con la disolución de los templarios por el Papa, El Cuerno es donado a la Orden de Santiago, integrándose en el término de Fuentes de León, dentro de la Encomienda Mayor de León. Los santiaguistas se limitaron a ocupar un castillo ya poco útil si tenemos en cuenta el avance hacia el Sur de la frontera con los musulmanes había llegado hasta la costa de Huelva. El alejamiento de la fortaleza con respecto a las localidades más cercanas como Fuentes de León, Arroyomolinos de León y Cañaveral de León condicionó al abandono de la misma en tanto que supuso un emplazamiento inservible  para uso militar que le dieron los predecesores. También el difícil acceso y su incómoda ubicación hizo el resto. Esta circunstancia pese a ser el argumento para el mantenimiento del inmueble no se lleva a cabo, el abandono supondrá para su futuro su rápida degradación, pero a la vez ha posibilitado el mantenimiento de un trazado original no tocado  y no alterado desde el siglo XIV, fecha en que fue reconstruido por los templarios.

Restos del tapial occidental del castillo.

La plaza por tanto fue abandonada y los moradores desplazados a nuevos asentamientos más fácilmente controlables. El castillo de El Cuerno fue parcialmente desmantelado para impedir su uso; convirtiéndose en simple hito que deslindaba las tierras de las órdenes de Santiago dentro de sus villas. Desde entonces, tan solo algunos pastores han ocupado estacionalmente la fortaleza, a modo de cabaña o como refugio para guarecerse de las inclemencias del tiempo.

Restos de la torre oeste.

Contemplando el yacimiento arqueológico de El Cuerno, el que en tiempos de la dominación islámica se llamara Alquería de Benageth, no podemos sino maravillarnos de la enorme cantidad de información que atesora su subsuelo y el estado de sus piedras ¡cuántas preguntas podrían ser respondidas si pudiéramos continuar allí, con solo mirarlas, la clave, para comprender una importante parte de nuestra historia aún no descifrada!

Todo este lugar no es más que una mirada al pasado pero mirando desde nuestro presente, es considerar a este trozo de joya histórica como el último reducto de la resistencia aftasi del Reino de Badajoz (Batalyaws), como descifra el panel de información patrimonial justo antes de llegar la torre, visible desde los cuatro puntos cardinales. A nuestra vista solo se conservan la torre principal y de entrada y los muros perimetrales, jalonados por cinco cubos semicilíndricos. Al noroeste estaría la Torre del Homenaje hoy destruida y que lo atestiguan sus ruinas.

Este testimonio arquitectónico demuestra que la sierra estuvo ocupada al menos entre los siglos X y XIV, es decir, desde los tiempos islámicos del Califato cordobés hasta la Baja Edad Media.

Abandonado desde el siglo XIV, el asentamiento cayó en el olvido sufriendo un proceso de ruina generalizada de todo el castillo provocada por el paso del tiempo, los agentes meteorológicos y la desidia de los hombres a mantener un enclave tan recóndito, alejado y de difícil acceso. Desde entonces, pasados siete siglos, el lugar ha permanecido olvidado. Ciertamente pasan los días, los meses, los años como sentenció Marco Tulio Cicerón en su obra dialogal, Cato maior, sive De senectute, “Catón el Viejo, o Sobre la vejez”. Y siguen pasando y la edificación continúa resistiendo los envites del tiempo, durante estos siglos, desde que el último hombre hizo su guardia por última vez antes estas piedras para contemplar los paisajes desde tan arriba.

En el Castillo del Cuerno.

Iniciamos el descenso del Castillo de El Cuerno, por su vertiente norte, allí nos enfrentamos contra una pendiente muy pronunciada y pedregosa. Quizás, si uno no es muy habilidoso y atrevido en el manejo de la bici, nunca podrá bajarla montado, además algunos tramos eran auténticas paredes, y el uso de tensar el freno sería perenne para poder realizarla, por lo que los dos la hicimos a pie, agarrando bien fuerte la bici por el manillar para sujetarla y no se fuera. Los porcentajes eran muy parecidos a la que hicimos de subida pero ahora serían para bajarla.

Camino vertiente norte para descender el Castillo del Cuerno

Sobre mapa pueden interpretar el terreno que nos depara. Un camino de descenso hasta el paso por el Arroyo de las Sierpes y luego incursión por la Dehesa de las Higueras.

Desde el Castillo del Cuerno hasta la Dehesa de las Higueras

Bajamos camino por un sendero situado por el lado norte de la Sierra del Castillo del Cuerno. Como dijimos el camino era muy complicado de bajar en bici, y lo tuvimos que hacer de pie. Era todo tan empinado que solo se invita a practicar senderismo por el lugar, pero que tampoco imposibilita hacerlo en bicicleta aunque solo sea para andar a pie con ella. En el mismo camino podemos apreciar autenticas obras y detalles de la arquitectura rural. Expongo ahora tres elementos como ejemplo característico de estos lugares.

Cerca de pared de piedra seca.

El primero y más característico de estos lugares son las paredes de piedra seca. Se trata de una de las técnicas constructivas características de la Sierra de Huelva, al igual que en Sierra de Norte de Sevilla, Extremadura y Sierra Mágina de Jaén. Esta técnica aprovecha únicamente piedras sin labrar y barro, materiales localmente disponibles, para construir estructuras arquitectónicas perdurables en el tiempo.

Esta técnica, distintiva de la arquitectura rural, es tradicionalmente empleada para construir viviendas rurales, chozos, cercados, portales y recintos para el ganado, de ahí que su integración en el entorno natural permite hablar de un paisaje característico de las zonas rurales, al responder a la necesidad de aprovechar racionalmente materiales muy abundantes en la dehesa serrana para organizar el territorio y despejar el terreno de los excesos rocosos.

El ejemplo de la foto esta pared es una cerca de muros de piedra hechos con esta técnica constructiva de origen tradicional y popular que se hace mediante el uso de piedra sin ningún de argamasa o cemento para unirlas, solo en ocasiones se usa arena seca para rellenar los huecos una vez terminada ya la pared y de ahí viene el nombre.

Se usan piedras de distintas formas y medidas en el lugar apropiado para buscar el efecto máximo de la gravedad, e intentar evitar los derrumbamientos, lo que en la zona se llama portillos.

Para realizar el paramento, esta técnica no requiere ninguna herramienta, si las piedras presentan buen aspecto, se levanta el muro con tan solo las manos y se asientan sin necesidad de argamasa alguna.

La pared seca utilizada para hacer muros apartan una gran cantidad de piedras, haciendo el campo para evitar que el ganado salga de las propiedades. Las paredes se utilizan también para proteger la vegetación de los vientos dominantes.

La pared seca divide y delimita campos, caminos y fincas. Incluso protege los caminos.

Travesera de camino y caño de pared

Otro detalle muy característico en estas cercas de piedras en terrenos de mucha pendiente podemos encontrar unas piedras en forma de lanchas colocadas en los caminos a modo de presa, y un caño de evacuación próximo en la parte baja de la pared. La función de este detalle constructivo no es otra que evacuar el agua hacia los cercados y barrancos para mejor aprovechamiento y evitar los aluviones de piedras y tierra en caso de lluvia que pueden dañar los caminos.

Caño

Otro elemento muy común de la arquitectura rústica son las fuentes y albercas. Como la Fuente del Caballo, que tiene la doble función de fuente pues, el agua proceder de manantial y de alberca, que es un depósito de agua que se utiliza tanto como abrevadero para los animales y agua para los cultivos de este terreno. El uso data desde la época musulmana.

Hay que tener mucha precaución y observar los carteles, ya que ella hay un cartel de agua no potable, que advierte del peligro de abastecimiento para el caminante ya el agua no está tratada para el consumo humano y al ser usada para el ganado puede acarrear enfermedades. Si la usamos para refrescarnos del calor.

Fuente del Caballo.

Pasada la fuente, el camino se perdía entre una alto herbazal de pasto seco del verano que nos ocultaba y que teníamos que atravesar para poder pasar, lógicamente andando con la bicicleta.

Pastizal alto que oculta en camino

Pasado el alto pasto, el camino estaba mucho mejor conservado y se podía ir montado en bicicleta, aunque con mucha prudencia pues el terreno seguía muy escarpado y bajaríamos hasta los 500 metros de altitud.

Sendero de la finca  El Castillo

Durante nuestro paso coincidimos con tres senderistas que seguían hacia el castillo. Nosotros íbamos de vuelta para regresar a Arroyomolinos de León.

Terminado el dificultoso descenso llegamos al puente sobre el Arroyo de las Sierpes. Aquí el terreno baja a los 500 metros de altitud aproximadamente, el camino se divide en dos. El que sigue para llegar hasta la Rivera de Montemayor y seguir hasta la localidad extremeña de Fuentes de León, y el que sigue hasta la Dehesa de las Higueras.

Arroyo de las Sierpes

Para poder entrar en la finca tuvimos que abrir la cancela que estaba a nuestro paso. Nosotros tenemos la obligación siempre de dejar las cosas como estaban antes de nuestro paso, y en este caso entrar pero dejando la cancela cerrada, ya que puede haber ganado y escaparse.

Apertura de cancela a nuestro paso.

Cuando salimos al medio natural, podemos encontrarnos en alguna ocasión que la vía donde transitamos, no forma parte de la red de caminos y servidumbres públicas y nunca nos planteamos quién es el “titular” del bien o derecho sobre el que desarrollamos nuestra actividad. Sí que procuramos discurrir por caminos y servidumbres que presumimos públicas, a fin de evitar que nos llame la atención el propietario de un predio privado, pero a veces nos encontramos con que el camino, que presumimos público, se encuentra cerrado  como en este caso y no sabemos si podemos transitar por él o no entendemos muy bien el por qué no podemos pasar. Cómo no queremos entrar en conflictos, nuestro consejo para estos casos siempre que os pase es, si el sendero atraviesa alguna propiedad privada o alguna cerca pedid siempre permiso a los propietarios para pasar, tan pronto como los veáis. Sed siempre educados con quien os encontréis por el camino y pasar siempre con cautela siguiendo el camino y siempre dando la impresión de que solo pasamos por el lugar siguiendo una práctica de ocio o deportiva y que solo vamos a utilizar el camino para pasar.

Si todos hacemos esto la gente verá a los caminantes y bikers con buenos ojos. Incluso nos pueden ayudar a orientarnos para seguir un camino o en caso de emergencia por accidente.

Rivera de Montemayor

Plano oeste de la subida y descenso del Castillo del Cuerno

Desde el camino de la Finca de las Dehesa de las Higueras, podemos observar la Rivera de Montemayor, el principal cauce de la zona y donde fluye el anterior cauce que pasamos a pocos metros el Arroyo de las Sierpes. Continuamos con mucha cautela por un recorrido de pequeños repechos pero sorteables aunque con demasiada tierra suelta para rodar.

Charca de la Dehesa de las Higueras.

Al llegar allí, nos encontramos dos trabajadores con los que hablamos para que nos indicaran la salida de la finca y poder regresar a Arroyomolinos.

Charca de la Dehesa de las Higueras y al fondo Sierra del Castillo del Cuerno.

El paraje tiene una vistosa charca y un puente romano de piedra y un solo arco, el cual que no pudimos ver. Nosotros salimos por el camino situado a la salida, con dirección este hacia el pueblo, hacia nuestra derecha.

Camino de Los Contrayosos

El camino al que salimos también de tierra, ideal para la práctica de nuestro deporte. El recorrido por esta parte era mucho más llano.

Camino de los Contrayosos

Lo primero que uno se encuentra a destacar en este pasaje dehesario es nuevamente el curso del Arroyo de las Sierpes en toda una llanura antes de buscar los últimos recovecos que le conducen a unirse con la Rivera de Montemayor. Y por supuesto, nuestro visitado Castillo del Cuerno, sobre la alta sierra que ahora la teníamos al sur.

Arroyo de la Sierpes en los Llanos del Concejo

Tras el paso de este arroyo sobre un paso en puente de plataforma, pasamos por los parajes de Los Llanos del Concejo, Martín Gómez, el paso de los Portugalejos, por el que pasa el cauce seco del Arroyo del Castaño, Los Contrayosos y La Venta, en este punto es donde termina el camino y entramos por la Carretera que nos lleva a Arroyomolinos de León justo unos dos kilómetros para terminar nuestra ruta.

Al salir de a la carretera el sol estaba justo en frente nuestra. Hicimos paso tranquilo, para disfrutar de la ruta ya que fue bastante corta.

Llegada a Arroyomolinos de León

La carretera es la A-434 que procede de Fregenal de la Sierra. El paisaje que podemos observa es el típico de la dehesa.

Circulación por carretera

Tras pasar un par de curvas pronunciadas. Sobrepasamos el último repecho antes de llegar a Arroyomolinos de León.

La última cuesta de la ruta

Entrada a Arroyomolinos de León.

La Avenida de Extremadura conocido popularmente como El Pozo corresponde a las primeras casa de la localidad, el terreno desde esta parte hasta la la salida es todo descenso. Nuestra ruta se pondría fin en el conjunto de casas conocidas como El Caballete.

Descenso por Arroyomolinos de León. El Pozo.

Terminando la ruta, últimos metros.

Llegada al Caballete. Fin de la Ruta.

Y así terminamos nuestra segunda jornada, que para mi fue visitar un sitio cercano pero recóndito, que nunca había visitado. Aún nos queda la última jornada, toda una gran experiencia a vivir, al norte, donde se sitúa un lugar privilegiado en la historia y en la leyenda, el Monasterio de Tentudía.

Tres subidas destacan en el perfil de la ruta del 2º itinerario de la Beturia Céltica. La salida en la Calle de la Cruz de Arroyomolinos de León a 582 metros de altitud, salida del pueblo para subir la primera dificultad el Paso de la Sierra del Ruar de casi tres kilómetros de subida con una pendiente máxima del 13,5% y una pendiente media del 6,1 %, a 709 metros de altitud.

El descenso desde La Toba hasta El Rincón son unos 5 kilómetros de bajada, tiene una pendiente máxima del 22,5% y una pendiente media del 6%.

Desde el tramo de El Rincón hasta el Castillo del Cuerno,  en algo más de dos kilómetros y medio pasamos de 450 metros de altitud a 702 metros, dando un porcentaje de desnivel del 11,1 % de pendiente media y con rampas del 23,7% de máxima. Un buen desafío para probar nuestras fuerzas subiendo puertos.

La bajada por el lado norte si que tiene migas, apenas kilómetro y medio, desciendes con desniveles del 27% de pendiente máxima y pendiente media del 15,2%, bajando casi 200 metros de altitud.

En el penúltimo tramo de la ruta desde el Arroyo de las Sierpes hasta La Venta, es un terreno siempre en ascenso pero con poco desnivel, siendo el máximo el 12% y de pendiente media un 3,6%. durante los 8 kilómetros, justo al llegar a la carretera.

La última parte, la llegada a “Arroyo” una bajada que apenas llega a los dos kilómetros con alguna rampita, apenas se llega al 3,1% de desnivel de media en descenso.

Perfil de la Ruta 2º Itinerario de la Beturia Céltica. El Castillo del Cuerno

A continuación el track de la ruta elaborado en google maps.

Plano del 2º Itinerario de la Beturia Céltica- El Castillo del Cuerno

Track del 2º Itinerario de la Beturia Céltica- El Castillo del Cuerno, desde su vertiente occidental

DATOS DE LA RUTA POR CICLOCOMPUTADOR.

DISTANCIA RECORRIDA 20,4 KILÓMETROS.

TIEMPO EMPLEADO.- 2 HORAS 10 MINUTOS 23 SEGUNDOS.

VELOCIDAD MEDIA 9,4 KM/HORA.

VELOCIDAD MÁXIMA 52,9 KM/HORA.

ODÓMETRO.- 3.411 KILOMETROS TOTALES.

DATOS BIBLIOGRAFICOS Y CIBERGRAFICOS.

1.- Página web viajarporextremadura.com

2.- Victor M. Gibello Bravo & Marta Gómez Hernández Libro de Fiestas 2007. Pagina web fuentesdeleon.es.

3.- Definición de Piedra seca en wikipedia.

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Una respuesta a ITINERARIOS DE LA BETURIA CÉLTICA. 2.- EL CASTILLO DEL CUERNO

  1. gracias José.
    un castillo alcanzado con el sudor en la frente.
    Paisajes interesantes.
    también encontramos en el sur de Francia paredes y chozas construidas apilando piedras sin cemento, con sólo un delicado equilibrio.
    Caminar entre olivares y encinas me hace sonar.
    Un abrazo, José.

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